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"Shoot'em up": ¿Qué hay de nuevo, tipo duro? Viernes 25 de abril de 2008, 14:08
Tiros por doquier y un protagonista que, como a Bugs Bunny, le gustan las zanahorias, sólo que en sus manos se convierten en un arma tan letal como la más fiable de las pistolas. Todo por proteger a un bebé cuya procedencia desconoce y al que alguien quiere eliminar a toda costa. Clive Owen y Monica Bellucci comparten cartel y atractivos para el espectador.
Érase una vez un tipo duro que, como suele suceder en estos casos, se encontraba en el momento y lugar equivocados. Mr. Smith (Clive Owen) se mosquea por casi nada, y alguien que desconoce modales, y al que no le han enseñado que no se debe hablar con desconocidos, le sitúa en medio de un caos de acción en el que un inocente bebé y su madre son los objetivos. Muerta la mujer, a nuestro protagonista no le queda más remedio que proteger a la criatura y, de paso, eliminar a todo aquel que se cruza en
su camino. Menos mal que sabe como reponer fuerzas en medio del jaleo y suele tener a mano una buena provisión de zanahorias, hortalizas que lo mismo sirven para ser saboreadas que para plantárselas a un villano entre ceja y ceja.
El caso es que Mr. Smith de bebés sabe menos que lo justito y recurre a una vieja y licenciosa amiga, DQ (Mónica Bellucci), para que cumpla una doble función: darle un mejor cuidado al recién nacido e introducir en el argumento una historia de amor que funciona más por el atractivo de los protagonistas que por la química que aportan al film. Mientras, los tiroteos apenas se detienen a lo largo del metraje, porque si obstinado es el protagonista no lo es menos el malo te turno, un tal Hertz (Paul Giamatti), que no deja de enviar secuaces para que liquiden a quienes se han interpuesto en su camino.
La película está rodada con un estilo próximo al cómic, o quizá tal vez a un videojuego de acción, tal y como indica el título, que es uno de los géneros típicos desde que salieron al mercado las consolas de 8 bits, pero en ambos casos se queda lejos de su apuesta. Y es que el guionista y director Michael Davis, no deja de navegar entre dos aguas a lo largo de su puesta en escena. Quizá, porque no sabe a qué carta quedarse; o tal vez porque no haya sabido jugar la correcta. El caso es que los amantes de la acción trepidante, de los tiroteos puros y duros, tienen argumentos más que de sobra para no sentirse defraudados. Los que quieran ver o sentir algo más que un desfile de duelos a muerte será mejor que inviertan su tiempo en otros menesteres o en otros títulos. ‘Shoot’em up’ no engaña a nadie, aunque deje como estaban a la mayoría. Y, en este caso, esto es todo, amigos.
Fuente: consolero
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