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"Frankenweenie", burton regresa a sus orígenes Lunes 8 de octubre de 2012, 12:27
Víctor, un colegial, concentra sus esfuerzos en un experimento físico tendente a revivir a su adorado perro Sparky, El acto conlleva una serie de situaciones que le desbordan y cuyas consecuencias serán imprevisibles. Basado en el cortometraje homónimo que Tim Burton rodó en 1984.
Víctor Frankenstein es un niño con alma de cineasta en el que su perro, Sparky, es el protagonista de los cortos que idea. Sin amigos, y con el estudio como única ocupación, sus padres le animan a practicar deporte. Víctor se decanta por el béisbol, sin imaginarse las consecuencias de su decisión: su perro Sparky sería atropellado por un coche al escaparse de su atadura para ir a recoger la bola que su amo golpeó fuera del campo. El chaval, totalmente desolado, vuelve a ver la luz en clase de ciencias,
en la que aprende que los músculos, aún muerto un animal, responden a impulsos eléctricos. De esta forma, tras un aparatoso experimento, es capaz de revivir a su mascota y mantenerlo oculto a toda costa. Una vez que se descubre su secreto tanto por sus padres, como por sus compañeros de clase, la trama se enreda, hasta el punto de tener que batallar con engendros derivados de resucitar otras mascotas por parte de sus correligionarios, contando, por supuesto, con la inestimable ayuda de Sparky.
No deja de resultar curioso que hace más de un cuarto de siglo, en la década de 1980, un joven Tim Burton comenzó sus peripecias como ilustrador en Disney y en la gran pantalla, a modo de cortos, entre los que destaca aquel por el que fue despedido de la citada compañía por ser demasiado terrorífico para los menores: Frankenweenie, que, en su concepción, pretendía ser la parodia de Frankenstein. Casi treinta años después, Disney abre el baúl de los recuerdos y junto con Tim Burton vuelve a llevar la cinta a la gran pantalla. En esencia, con el mismo trasfondo y algunos añadidos para alargar los treinta minutos de la cinta original, pero esta vez en clave de animación Stop-motion, monocromática y con 3D de gran factura, como es habitual en la compañía. Cabe mencionar que la nueva versión de Frankenweenie no resulta mucho más apropiada para niños que la original, algo habitual en las obras de Burton de este corte, como Pesadilla antes de Navidad, o La novia cadáver, cinta a la que más se asemeja tanto la forma como los diseños de los personajes. Variopintos, en esencia, como es habitual en el cineasta, que van desde malformados y decrépitos, a los que enseguida se les agarrará animadversión, hasta una hierática niña, casi esquelética con su gato siempre a cuestas y con la mirada perdida, que predice el futuro de sus compañeros de clase a través de los excrementos de su felino.
Como último punto a destacar, debemos incidir en el apartado sonoro. Danny Elfman está al frente de la banda sonora de la película, que sin disgustar, no llega a proponernos melodía alguna para tararear a la salida de la sala camino de nuestra casa. Y en lo que se refiere a las voces en inglés de los personajes, encontramos un elenco de actores que ya han participado con Tim Burton, y en el que, curiosamente, no aparece Johnny Depp pero sí Charlie Tahan, que se encarga de que podamos escuchar a Víctor Frankenstein. Michael Keaton, Winona Ryder, Jeffrey Jones, Martin Landau, Glenn Shadix, Martin Short, y Catherine O'Hara -estos dos últimos prestaron su voz a cinco personajes por cabeza- completan el elenco de actores elegidos por el cineasta.
Fuente: Pedro De Frutos
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