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"1408", una habitación sin vistas Lunes 5 de mayo de 2008, 15:09
Basada en un relato de Stephen King, nos presenta a un escritor, que no sobrevive de su talento y sí por desenmascarar historias paranormales que tienen una respuesta lógica, Ahora, se enfrenta con la horma de su zapato: la habitación de un hotel en la que han sucedido una serie de hechos capaces de que cualquiera decida instalarse muy lejos de allí.
El mejor y más popular autor estadounidense de novelas de terror vivo escribió este relato corto sobre la habitación 1408 del hotel Dolphin que el sueco Mikael Hafström se ha encargado de llevar a la pantalla. Las referencias del realizador no resultaban muy alentadoras, y su película más llamativa hasta el momento era ‘Sin control’ cinta con mejor reparto que intenciones. No mejora su aportación en esta historia, protagonizada por Mike Enslin, un escritor que ha dejado de lado un brillante futuro
tras la muerte de su hija. El suceso le hizo profundizar en historias y misterios relacionados con la muerte e incluso con fantasmas, pero los fraudes con que se ha encontrado le han obligado a convertirse en un escéptico.
El nuevo reto con el que decide enfrentarse es el de la habitación 1408 del citado hotel, entre cuyas cuatro paredes han fallecido ya 56 personas. En la historia convergen algunos de los denominadores comunes de Stepehen King y referencias cinematográficas, que van desde ‘La ventana indiscreta’ al propio homenaje al autor, como las que recuerdan a ‘El resplandor’, con cuya historia guarda ciertos paralelismos, aunque la genialidad Stanley Kubrick y la entrega de Jack Nicholson son prácticamente irremplazables.
La cinta es una historia prácticamente un personaje y medio. El citado periodista es el protagonista único, pero le introduce en el misterio un contenido Samujel L. Jackson, al que un papel sin gritos ni acción parece que le queda como un traje de Shaquille O’Neal en el cuerpo de Pau Gasol. De cualquier forma, su aportación, necesaria, es fundamental para entender las primeras vicisitudes de Mike Enslin en el extraño cuarto. Primero, pensamos que habrá un misterio por resolver en la habitación; después, que algo raro sucede; por último, dudamos de que el protagonista pueda superar la noche que se ha puesto de prueba en ese maldito lugar.
Lástima que el relato de Stephen King no de para más que para lo que es: una historia corta. Por eso, cuando se quiere estirar el argumento hasta un largometraje es como el chicle muy usado que empieza a mostrar sus grietas. La recurrencia a flashbacks, algún que otro truco gratuito y una secuencias homenajes que se copian con bastantes errores conducen a que el terror presupuestado, más psicológico que gore se muestra con altibajos, e incluso con algunos errores de montaje que desafían la lógica. Tampoco funciona una superficial historia de amo, metida a calzador en la historia. Lástima, porque todos nos entregamos más a esta producción de lo debido si nos atenemos a sus prestaciones.
Fuente: consolero
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