Jake Green es un astuto jugador; audaz pero falto de sentido común. Por todo eso y por ser un auténtico ganador, está prácticamente vetado en todos los casinos. Durante los últimos años ha ganado tanto dinero que es el único cliente de su contable y de su hermano mayor Billy. Una noche, Jake, Billy y su otro hermano, Joe, son invitados a participar en una partida privada en la que Jake debe dejarse ganar por Dorothy Macha, jefe criminal y propietario de un casino local.